Las hojas de la palma de aceite como fuente futura de plástico

Miércoles, Julio 27, 2002 (ref.3304)

Tomado de Infoagro

Traducción de Diego Roldán Luna

El follaje ha sido hasta ahora la parte de menor valor de la planta. “ En teoría, todo lo que se necesita es lluvia y sol “ afirma Ruslan Abdullah, profesor asociado de genética de las plantas en la Universidad Kebangsaan de Malasia, Escuela de Bio-Ciencias y Bio-tecnología. En realidad, esto es mas factible que los intentos anteriores de lograr una bacteria para producir plástico biodegradable, aunque utiliza genes de la misma fuente.

Las planta realmente no producen plástico, pero cierta bacteria sí lo hace” dice Ruslan. Hemos implantado esos genes bacteriales en palmas de aceite de aproximadamente seis meses. En cerca de un año, podríamos ver este plástico”.

Ruslan y su equipo de investigadores implantaron los dos genes fabricantes de plástico, a partir de la bacteria Ralstonia Eutropha. Eso es ingeniería genética. Pero para lograr bio-plástico, se realiza una ingeniería metabólica: los aminoácidos activos de uno de aquellos genes generan una serie de reacciones bioquímicas que normalmente se llevan a cabo dentro de la planta, y convierte las células de las hojas en depósito del bioplástico.

La misión de Ruslan,- como parte del programa cooperativo de cinco años de socios, de la multi agencia Malasia.MIT- es ubicar esos genes en el lugar indicado.

“Queremos plástico en las hojas”, dice Ruslan, “no en el aceite o en cualquier otro sitio. Hay buenas razones para ello

La palma de aceite es buena tal como es. Pero instalar plástico en ella- aun si es comestible como aquellas simpáticas envolturas dulces - podría alborotar un avispero de escozor, hasta el punto de quebrantar la muy fortificada pos ición que la palma de aceite tiene en el mercado de alimentos.

De otro lado, el follaje de la planta tiene poco valor y tradicionalmente forma parte de compost, de alimento animal, y en menor grado, constituye biomasa combustible.

Además, todavía existe un poderoso motor de todo esto que es la perspectiva de que en menos de cincuenta años el mundo afrontaré una escasez de petróleo, fuente tradicional para la fabricación de plástico. Por más de una década, los científicos han estado buscando desesperadamente alternativas, pues independientemente de lo que los ingenieros sociales y ambientales han tratado de hacer, la gente no va a abandonar el uso del plástico.

“El plástico obtenido del petróleo es hecho de polietileno no degradable”, dice Ruslan. “Eso ha sido siempre un problema. El bioplático es obtenido de carbono, oxígeno e hidrógeno, material del cual está hecha la tierra, y si se obtiene en los árboles, entonces sería renovable”

Los bio-plásticos más conocidos son el POLIHIDROXIALCANOATO (PHA)) y el POLIHIDROXIBUTIRATO (PHB), ambos totalmente biodegradables. En la naturaleza, algunas clases de bacterias producen esas substancias. Típicamente ellas convierten los carbohidratos en un polímero y lo almacenan en las paredes de sus células. Los teóricos evolucionistas piensan que las paredes de las células llenas del polímero, podrían ser una reserva de alimento cuando éste escasea, de la misma

manera como el ser humano almacena grasa o, posiblemente, podrían también constituir una fortaleza impenetrable contra virus y otros invasores.

A ello apunta el primer intento de hacer bioplástico, pero en las fábricas o laboratorios, conseguir bacterias para llevarlo a cabo es costoso porque los microbios, necesitados de una dieta rica en azúcares, almidón y grasas, deben ser consentidos en un ambiente apropiado, además de requerir un proceso para romper aquellas paredes de las células para expulsar bioplástico.

El más conocido de los bioplásticos es el ya patentado Biopol, desarrollado por ICI en Gran Bretaña, adquirido por Zeneca a través de fusión de las compañías y luego vendido a Monsanto, quienn desde entonces lo hay comercializado. Biopol, aunque se degrada de manera eficiente en los basureros, no tendría muchos compradores al precio actual de 28 Ringgits (7,37 US$) por kilogramo. El plástico sintético cuesta alrededor de 2 Ringgits (0,53 US$) por kilo En este momento, científicos británicos y estadinenses han cambiado a plantas como canola y colza para producir bioplásticos, también mediante la implantación de un gene de bacterias productoras de plástico. Pero algunas plantas tienen problemas previsibles, tales como que después de cosechar la parte útil ( la semilla o alguna

otra) es necesario cortar el árbol para procesar el bioplástico. Entonces se siembra de nuevo. Sería ello costoso?

En el caso de la palma de aceite, la planta permanece usualmente más de dos décadas. El fruto se cosecha para extraer aceite, las ramas que caen presentan pocos cambios en el marco de las prácticas de la plantación.

Independientemente de lo interesante que todo esto suene, el puente entre el bioplástico en la palma de aceite y su utilidad actual no ha sido aun construido. Será fácil de procesar? Será un bioplástico de buena calidad? Será lo suficientemente fuerte para lograr una bolsa plástica o para la consola de un automóvil? Será económico ?

En la Junta de Palma de Aceite de Malasia, se están investigando estos tópicos. Todo esto es excitante”, dice Ruslan, pero aun estamos en los primeros días. Probablemente veremos una imagen real en unos cinco años. El conjunto de investigación en este tema nos mostrará lo que realmente funcione."



Francisco Delgado rodriguez