LO AMBIENTAL, LO ECONÓMICO Y LO SOCIAL

Biodiesel: ¿una oportunidad agrícola o algo más?

Extraído de El País, 22/08/2002


La sustitución parcial del diesel por un combustible producto de la transformación de semillas oleaginosas es una alternativa que analizan e implementan varios países. En el Uruguay existen condiciones favorables para seguir esa corriente. Si bien será necesario analizar más detalladamente el tema en todos sus aspectos, es el impacto ambiental el que puede resultar decisivo a la hora de definir.

por Jimena Perez Rocha
Ingeniera agrónoma, coordinadora del Proyecto Línea Verde1

 

Desde hace más de una década se habla del biodiesel en el Uruguay, y de las oportunidades y los desafíos que este combustible alternativo al petróleo puede ofrecer. Este potencial no se relaciona solamente con la mejora ambiental, sino que abarca también dimensiones económicas y sociales.

Aunque el tema ha sido desempolvado en diversas oportunidades, continuaba guardado en la gaveta, sin integrar las agendas de los políticos, de las instituciones, de las empresas, de la prensa y de la mayoría de los uruguayos. Esa situación parece haber cambiado. Una muestra de ello es el Proyecto de Ley discutido en el Parlamento2.

La búsqueda de fuentes energéticas alternativas al petróleo no es un fenómeno reciente en el mundo. Basada en problemáticas económicas, en la crisis petrolera del '70 se le incorporó la temática ambiental. Los tratados internacionales, en particular los que refieren al Cambio Climático, han reflejado presiones de diversos sectores para investigar e implementar energías alternativas a los combustibles fósiles. En el caso particular del biodiesel, su descubrimiento fue hecho hace un siglo y se utiliza desde hace años en Europa y América del Norte.

Los elevados precios del petróleo, la crisis en la agricultura, las bajas en los precios internacionales de los aceites, son algunos de los factores que han contribuido a darle un destaque adicional al biodiesel. Elementos sensibilizadores de la sociedad, como la crisis sanitaria del plomo en La Teja y su inicial vínculo con la nafta uruguaya, la existencia de inversionistas extranjeros interesados en producir este combustible en el país, contribuyeron en este proceso3.

Las dimensiones del desarrollo sustentable

En ese escenario, el biodiesel se levanta como una opción agroindustrial para el Uruguay por su capacidad de estimular la producción agrícola, crear nuevas actividades industriales, generar nuevos puestos de trabajo e ingresos adicionales para el Estado.

Por otra parte, tímidamente, asoman otras ventajas. Tal es el caso de las oportunidades ambientales que resultan de sustituir parcialmente al gasoil -recurso no renovable- por un biocombustible obtenido a partir de materias primas renovables, con menor "efecto" contaminante que el gasoil tradicional (ver "¿Cuánto valen para la sociedad uruguaya los impactos ambientales negativos del gasoil?"). En general, en el país no estamos acostumbrados a incluir esta perspectiva en las evaluaciones que realiza la sociedad.

Las virtudes que derivan de suplir ­aunque sea en forma parcial­ al petróleo, importado en su totalidad, por otro combustible, producido en el país, significa divisas que pagamos a terceros versus divisas que elegimos dejar en el país, que generan empleos, actividad en el Uruguay y una cadena de efectos multiplicadores en la economía interna.

Existen señales de que hay voluntad política para trabajar en este tema, de que hay un mercado que demanda este producto, productores capaces de generar la materia prima e industriales interesados en procesarla.

Estas señales son buenas, pero aún quedan restricciones que pueden impedir que esta buena oportunidad potencial deje de ser sólo un negocio económico y se transforme en una "opción energética sostenible". Los intereses tradicionales asociados a la importación de petróleo y la eventual inercia de Ancap, monopolista del diesel, pueden ser algunas de las restricciones.

El costo del biodiesel es la principal traba a la producción, según la Oficina de Programación y Política Agropecuaria del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca. Pero estos análisis no consideran el conjunto de efectos multiplicadores en la economía y el mejoramiento del balance de divisas. Y no incluyen el incremento en los beneficios sociales producidos por las externalidades ambientales positivas de este combustible, con relación al petróleo.

Por lo tanto, un análisis a fondo debería incluir todos los aspectos a la hora de evaluar el reemplazo del petróleo por el biodiesel. Además de lo mencionado, esta oportunidad puede ir más allá de una situación coyuntural: según los especialistas internacionales, el precio del petróleo aumentará en las próximas décadas, por ser una fuente de energía no renovable y por la escasez y/o encarecimiento de las fuentes fácilmente disponibles.

En condiciones en las que los precios de los aceites sean altos, se nos plantean las siguientes interrogantes: ¿qué destino será prioritario para los granos uruguayos: el mercado interno o el externo?, ¿cómo asegurar la continuidad de abastecimiento? Es esperable que nuevos problemas surjan sobre la marcha. Demandarán investigación para alcanzar las soluciones.

En síntesis, el futuro de un nuevo complejo agroindustrial está en manos del sector público ­gobierno, institutos de investigación, otras entidades­ y en manos del sector privado ­agricultores e industriales­.

¿Cuánto valen para la sociedad uruguaya los impactos ambientales negativos del gasoil?


Las emisiones de motores alimentados a gasoil de petróleo contienen CO2 y otras sustancias (monóxido de carbono, dióxido de azufre y nitrógeno, materiales particulados), químicos muy perjudiciales para la salud humana, capaces de provocar irritaciones y estimular el desarrollo de tumores. El dióxido de azufre, al disolverse en el agua, genera ácido sulfúrico, uno de los componentes principales de la lluvia ácida.

¿Qué mejora el biodiesel?

Menor contribución al calentamiento global de la atmósfera, el CO2 de la combustión del éster no contribuye a aumentar la concentración de CO2 en la atmósfera, ya que el CO2 liberado por los motores corresponde al que es retirado de la atmósfera en la fase de cultivos por el proceso de fotosíntesis.

El biodiesel se encuentra libre de compuestos azufrados, posibilitando el uso de catalizadores oxidativos que eliminan el material particulado de los gases de la combustión. Los materiales particulados son aspirados al respirar, depositándose en los alvéolos pulmonares, favoreciendo el desarrollo de tumores. Éste es un aspecto muy importante al difundirse los vehículos diesel para su uso en las ciudades. Las emisiones de dióxido de nitrógeno no se ven disminuidas al usar biodiesel.

En "Nuevos combustibles para un desarrollo sustentable", de Juan Algorta Plá.

Los interesados en conocer en detalle la composición de las emisiones pueden comunicarse con Ancap, mediante este teléfono: 0800-4040.

El biodiesel y su uso

El biodiesel es un éster que puede hacerse a partir de distintos tipos de aceites: girasol, colza, soja, aceite de palma, grasas animales y hasta de aceites usados provenientes de la industria alimenticia.

Se usa puro o en mezclas con gasoil de petróleo. La forma más práctica de hacerlo es sustituyendo hasta 20% del gasoil con el éster (B20), no siendo necesarios la adaptación o el cambio de los motores.

 

1 Línea Verde es un servicio gratuito de información ambiental al que puede comunicarse a través de: 480-5620, lverde@chasque.apc.org
http://www.lineaverde.edu.uy/

2 Proyecto de Ley presentado por el senador Jorge Larrañaga. Ver acta de la sesión de la Cámara de Senadores del 7 de mayo de 2002.

3 Conjunto de factores mencionados en "Evaluación de la producción y consumo de biodiesel en Uruguay", OPYPA-MGAP; y en el Proyecto de Ley sobre Biodiesel.

4 El Proyecto de Ley mencionado agrega que la sustitución del 5% del gasoil utilizado requerirá la explotación de unas 200.000 hectáreas de girasol o de soja.